El mundo simbólico

Tratamiento muertos

  • Muerto lanzado al fondo de la Sima de los Huesos. (F Riart)

    Muerto lanzado al fondo de la Sima de los Huesos. (F Riart)

Aunque formamos parte del Reino Animal, los seres humanos somos conscientes de ser distintos del resto de los animales. Ese sentimiento debió de aparecer con los primeros humanos; la capacidad de transformar el entorno a través de la tecnología fue el detonador de una serie de cambios profundos que afectaron el comportamiento y provocaron la consciencia de la diferencia. Desde el punto de vista arqueológico es muy difícil encontrar registros que expliquen este fenómeno, del que no tenemos evidencias claras hasta la aparición de las primeras sepulturas.

La aparición de los primeros enterramientos tiene relación con la consciencia de ser distintos y con la voluntad de preservación de nuestros congéneres. En ese sentido, la acción de enterrar tiene inicialmente una motivación higiénica, aunque al mismo tiempo impide que otros animales ingieran los restos del fallecido. Los primeros enterramientos conocidos apuntan esa intencionalidad.

Hace 530.000 años, en la Sima de los Huesos, en la Sierra de Atapuerca (Burgos) los miembros de la comunidad que fallecían eran arrojados sistemáticamente a su interior. No se trata de un enterramiento en sí, sino de una manera de proteger a los muertos de la intemperie y de los otros animales. Este primer ritual, aún muy sencillo, fue sustituido por los enterramientos cuidadosos y con ajuar que han acompañado la muerte humana desde hace 120.000 años. Los neandertales iniciaron los rituales complejos en los que el muerto es cuidadosamente depositado, llevando con él algunos objetos que aparecen en forma de ajuar. En algunos enterramientos se han detectado numerosos restos de polen que indican la deposición de flores sobre la tumba.