Arqueología

Recogida del resto

Una vez localizados los restos en un yacimiento y tomados todos los datos correspondientes, hay que tener mucho cuidado al hacer la extracción. Cada yacimiento, según el grado de encostramiento del sedimento, tiene sus dificultades para sacar los fósiles y los investigadores deben adaptarse a sus características.

Una vez extraídas las piezas del yacimiento arqueológico se meten en bolsas y se etiquetan con los datos del lugar de origen para llevarlas al laboratorio, donde se someten a una limpieza preliminar, se les marca con un número y, de ser necesario, se les restaura para su conservación.