Toda la información referente a los restos encontrados en un yacimiento (qué tipo de material es, sus medidas, orientación, pendiente...) es apuntada en un cuaderno de campo. Además, estos restos también son dibujados en diferentes colores, dependiendo del material. El dibujo de estas piezas debe realizarse de la forma más exacta posible.

Solo una vez rellenado el mapa, apuntados todos los datos de posición y asignado un número a cada pieza puede extraerse el resto fósil. Todo este conjunto de datos nos permiten después reconstruir el yacimiento.