En pocas palabras

La prehistoria es una disciplina antigua, pero ello no significa que dispongamos de muchos datos, ni que los prehistoriadores puedan explicar la evolución del ser humano sin dificultad.  La prehistoria no es una ciencia que tenga que mejorar nuestra calidad de vida, ni nos ayuda a avanzar en medicina, ni nos permite conocer mejor el universo… la prehistoria ya pasó y poco tiene que ver con nuestro día a día.

Quizá por ello, durante la mayor parte del siglo XX la prehistoria fue una ciencia marginal, en manos de unos pocos investigadores, faltados a menudo, de recursos. Sin embargo, el trabajo continuado de estos tenaces buscadores de fósiles, fue dando resultados. Recordemos, por ejemplo, a  Louis Leakey, quién con la ayuda de su mujer Mary descubrió los primeros fósiles humanos africanos, o bien a Clark Howell que inició la investigación sobre los neandertales y excavó los yacimientos paleolíticos españoles de Torralba y Ambrona. Fueron pioneros en un siglo que se conocerá por sus numerosas guerras y en el que cuando por fin llegó la paz, la humanidad vivó atemorizada por la amenaza nuclear. 

Poco a poco la arqueología y especialmente la prehistoria han ido avanzando, ha sido gracias al trabajo de aquellos pioneros, y también al extraordinario avance de la tecnología y de la ciencia; los microscopios han contribuido mucho, la genética, la geología,... En la actualidad existen numerosos equipos de investigación que trabajan conjuntamente y que trazan entre todos las líneas de lo que tiene que ser la investigación en evolución humana.

Hoy en día, el objetivo de los investigadores ya no es el de llenar las vitrinas de los museos, hoy en día la investigación en prehistoria y evolución humana tiene sentido a pesar del tiempo transcurrido desde los orígenes de la humanidad. El siglo XXI nos plantea nuevos retos que la humanidad tiene que afrontar; el cambio climático, la crisis económica, las constantes guerras son grandes problemas que se pueden abordar desde el inicio de su existencia en nuestro pasado más remoto, y por ello su estudio va adquiriendo cada vez más sentido.