Los primeros humanos africanos ya ingerían carne que obtenían a  través de la caza y del carroñeo. La carne tiene proteínas y éstas son necesarias para nuestro cerebro. Recordemos que los humanos tenemos un cerebro muy grande en proporción a nuestro cuerpo. Este hecho nos obliga a ingerir más carne que el resto de los primates.

En el nivel 6 de la Gran Dolina se encuentran restos de animales como el caballo, el rinoceronte, el jabalí, la dama, el ciervo o el bisonte, comidos por los humanos, lo cual significa que la caza era una actividad importante. Estos animales eran troceados en el lugar de caza y posteriormente transportados al yacimiento, que era el lugar donde comían. También se encuentran evidencias de caza en el yacimiento de Galería y en el nivel 10 de la Gran Dolina, donde se encuentran restos de ciervos, rinocerontes, caballos, bisontes y damas entre otros. Todos los huesos presentan marcas de corte, golpes y fracturas.Nuestros antepasados solían cazar animales grandes, especialmente herbívoros, con los que se abastecía todo el grupo. En muy pocas ocasiones consumían carnívoros y sólo en TD6 se han hallado marcas de corte en huesos de oso.

No sabemos por ahora qué técnicas de caza utilizaban en estos períodos tan antiguos, aunque en un yacimiento de Alemania llamado Shöningen se han encontrado lanzas de madera de 2 metros que fueron utilizadas para cazar caballos y que tienen una antigüedad de 500.000 años. En Atapuerca no hemos hallado ningún resto de madera, las condiciones del suelo no lo permiten. Sin embargo, los estudios de las trazas de uso sobre las herramientas tanto de Galería como del nivel 10 de Gran Dolina indican que algunas de ellas fueron utilizadas para trabajar la madera. Aún así, no sabemos con qué finalidades fueron utilizadas esas herramientas sobre la madera.