La caza

A lo largo de toda la prehistoria la caza fue la forma esencial con la que los humanos consiguieron su suministro de carne. En los estadios más antiguos los grupos humanos es posible que cazaran únicamente con piedras lanzadas a los animales.

Los propulsores comenzaron a aparecer en el continente europeo con la llegada de los Homo sapiens, en el Paleolítico superior. Estos instrumentos permitieron a estos hombres alargar artificialmente su brazo, lanzando lanzas a una mayor distancia y con más precisión, sin apenas hacer esfuerzo.

Más tarde, el descubrimiento del arco y la flecha revolucionaría el mundo de la caza prehistórica, incrementando la distancia, la fuerza y la precisión con las que se podía abatir a una presa.