Historia de los yacimientos

A finales del S.XIX se construyó un trazado de ferrocarril desde Monterrubio de la Demanda a Villafría, a las puertas de Burgos. Dicha línea férrea no estuvo mucho tiempo en funcionamiento debido a que la compañía inglesa que la construyó, “The Sierra Company Limited”, quebró. Finalmente las obras de este ferrocarril son las que dejaron al descubierto estos importantísimos yacimientos arqueológicos. En las paredes de la Trinchera del Ferrocarril no sólo había caliza, sino también una arcilla roja que marcaba los lugares donde se verían las cuevas que quedaron repletas de sedimento.

En 1976, el ingeniero de minas Trino Torres desciende a la Sima de los Huesos en busca de restos de osos, Ursus deningeri, y recupera junto a restos de éstos, varias piezas dentarias, craneales y tres mandíbulas humanas que confía al paleontólogo Emiliano Aguirre, quien organizó las primeras excavaciones en los yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril, convirtiéndose así en el primer director de las excavaciones de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Posteriormente, en 1991, la codirección de los yacimientos pasó a tres de sus discípulos: Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell.